Hacienda planea financiar infraestructura pública mediante Afores y banca de desarrollo
La Secretaría de Hacienda busca diversificar las fuentes de financiamiento para proyectos de infraestructura estratégica mediante el uso de recursos institucionales.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó este lunes que el gobierno federal contempla integrar a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) y a la banca de desarrollo como fuentes clave de financiamiento para los futuros proyectos de infraestructura en el país. El objetivo principal es fortalecer la capacidad de inversión sin comprometer la estabilidad fiscal, buscando esquemas de apalancamiento que permitan ejecutar obras de gran calado en diversas entidades federativas.
De acuerdo con la Unidad de Banca de Desarrollo, el planteamiento consiste en utilizar estos fondos mutualistas para cofinanciar proyectos que presenten viabilidad técnica y rentabilidad a largo plazo. Esta estrategia busca que los recursos administrados por las Afores se conviertan en un motor de desarrollo económico, ofreciendo a los trabajadores un rendimiento competitivo a través de activos productivos que beneficien la conectividad y la modernización nacional.
Funcionarios de la SHCP señalaron que la banca de desarrollo jugará un papel crucial como entidad estructuradora, encargada de garantizar que los riesgos de estos proyectos se mantengan en niveles controlados. La propuesta busca crear instrumentos financieros más sofisticados que permitan la participación del sector privado bajo esquemas de coinversión, asegurando que el capital institucional se destine a rubros con alto impacto social y económico.
Aunque el esquema aún se encuentra en etapa de diseño y análisis, la autoridad hacendaria subrayó que se priorizarán proyectos que cuenten con una planeación rigurosa. Se espera que en los próximos meses se definan las reglas de operación para que los fondos de ahorro puedan integrarse paulatinamente en las carteras de inversión de infraestructura pública, bajo supervisión de los organismos reguladores correspondientes.
Este modelo de financiamiento forma parte de una visión más amplia de la administración federal para optimizar el uso de los ahorros nacionales. La intención es consolidar una base de capital interno que reduzca la dependencia de deuda externa y fomente una mayor participación de los inversionistas institucionales en la construcción del México de los próximos años.


