Nike enfrenta investigación federal por presuntas prácticas de discriminación laboral
El gobierno de Estados Unidos inició una revisión sobre las políticas de diversidad de la empresa, alineándose con una directriz del presidente Donald Trump para eliminar programas de equidad en el sector privado.

La empresa multinacional Nike es objeto de una investigación formal por parte de autoridades estadounidenses bajo señalamientos de presunta discriminación contra personas blancas en sus procesos de contratación y promoción. Esta medida responde a una directriz impulsada por el presidente Donald Trump, quien ha manifestado su intención de erradicar las políticas de diversidad, equidad e inclusión, conocidas como DEI, tanto en el sector público como en las grandes corporaciones privadas del país.
El equipo de comunicación de la administración federal ha señalado que este proceso busca asegurar que las empresas cumplan con los estándares constitucionales de igualdad, evitando lo que han denominado como sesgos sistemáticos en favor de grupos minoritarios. Según fuentes cercanas al caso, la investigación revisará los registros internos de capital humano de la compañía para determinar si existen criterios de selección que vulneren los derechos de los postulantes basados en su origen étnico o racial.
Para el mercado mexicano, donde la marca mantiene operaciones logísticas y comerciales significativas, esta noticia ha generado expectativas sobre los posibles cambios en las normativas internas de las empresas globales. Expertos en derecho laboral sugieren que esta postura del gobierno estadounidense podría sentar un precedente para otras multinacionales que operan bajo estándares de inclusión que, a partir de ahora, podrían ser cuestionados por las autoridades regulatorias en Washington.
Esta ofensiva contra las políticas de diversidad es parte de una agenda más amplia que el presidente Trump ha promovido desde el inicio de su mandato. El ejecutivo sostiene que estos programas han fragmentado la meritocracia en los entornos corporativos, por lo que su administración ha propuesto la implementación de auditorías estrictas para desmantelar cualquier esquema que, a su juicio, fomente una discriminación inversa en el ámbito laboral y educativo.
Por el momento, la empresa no ha emitido una postura oficial detallada sobre los hallazgos preliminares de los investigadores, limitándose a señalar su disposición para colaborar con las autoridades competentes. La resolución de este caso podría obligar a Nike y a otras compañías del sector a reestructurar sus departamentos de recursos humanos para alinearse con las nuevas exigencias de la Casa Blanca, marcando un cambio profundo en la cultura corporativa actual.


