Sheinbaum inaugura el Centro Nacional de Atención Agraria en la Ciudad de México
La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró un nuevo recinto dedicado a la memoria agraria que resguarda documentos históricos y decretos de restitución de tierras.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, inauguró este domingo en la capital del país el Centro Nacional de Atención Agraria, una institución diseñada para concentrar y proteger el acervo histórico documental del campo mexicano. Durante el evento, la mandataria destacó que este espacio busca rendir homenaje al legado de los campesinos y ejidatarios que han luchado por la propiedad de la tierra a lo largo de la historia nacional.
El inmueble alberga una colección extensa que incluye decretos de restitución de más de 60 mil hectáreas, documentos que fueron rescatados y catalogados para su preservación pública. Entre los archivos más antiguos se encuentran testimonios y títulos de propiedad que datan desde la época colonial, los cuales son fundamentales para entender la evolución jurídica de la tenencia de la tierra en México.
El gobierno federal señaló que este centro funcionará como una ventanilla única para atender las necesidades de los núcleos agrarios y facilitar el acceso a la información oficial. La intención es que los ciudadanos y las comunidades rurales tengan una mayor transparencia en los procesos de regularización y defensa de sus territorios, apoyándose en la base documental ahora disponible.
Durante la ceremonia, el equipo de la Presidencia enfatizó que el fortalecimiento de este archivo responde a la necesidad de salvaguardar la memoria colectiva frente al paso del tiempo. Se subrayó que la protección de estos documentos es una prioridad para garantizar la certeza jurídica de las familias campesinas y el reconocimiento de sus derechos territoriales históricos.
El Centro Nacional de Atención Agraria contará con personal especializado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, quienes trabajarán en la digitalización y consulta del material. Con esta apertura, se busca consolidar una política de Estado que vincule el pasado histórico con la atención eficiente a las demandas actuales del campo mexicano.


